Introducción a La Evangelización Lección 6.7 Pensamientos finales

Nuestro Dios es tan bueno. Él quiere que le pidamos el Espíritu Santo, como un niño le pide comida a su padre o madre. Y Dios está más dispuesto a darnos el Espíritu que un padre humano está dispuesto a alimentar a su hijo: Jesús dijo, “Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan” (Lc 11:13).

¡Entonces volteemos con confianza a nuestro Padre celestial y pidamosle un aumento de la obra del Espíritu Santo dentro de nosotros! Vamos a pedirle que agite el Espíritu que nos dio en nuestro Bautismo y Confirmación. Le pedimos mayor amor, fe, esperanza, santidad, humildad, valentía y paz al salir de nuestras zonas de confort para seguirlo más de cerca como discípulos misioneros de Jesucristo. Vamos a pedirle un mayor celo por las almas y dones espirituales para servirlos. Vamos a pedirlo ahora; y luego continuar preguntándole una y otra vez en cada paso a la medida que avanzamos. Cualquier don espiritual que necesitemos en cada momento; vamos a pedir por él. Practiquemos la dependencia activa de Dios mientras ponemos en práctica lo que hemos aprendido en esta lección y en todas las lecciones anteriores en el módulo Introducción a la Evangelización. Sabemos que nuestro Padre en el cielo es fiel; daremos fruto para el Reino de Dios.